martes, 16 de junio de 2009

El Mundo


A mi me sorprende o me conmueve al llegar a Machu Picchu, no solo la arquitectura, no solo el paisaje, no solo la memoria en la piedra de una cultura en suspenso...
de una cultura avasallada...

No solo el paisaje y la habilidad ingenieril del hombre de antes en las montañas...
El hombre de antes, que indudablemente, como tantas culturas extinguidas, tenían una conexión con lo superior, con lo inexplicable, que hoy nosotros no tenemos.
Hoy solo adoramos a nuestras propias mentes...
nuestra propia inteligencia,
la que creemos superior pues nos hemos olvidado de cotejarla con lo esencial,
con lo profundo de nuestro sentir,
con lo profundo de nuestra razón y la paradoja de existir....

Y allí estoy, admirando a tantas gentes.
Admirando lo que las huellas del pasado desconocido nos provoca.
Hay un silencio ecuménico, un silencio universal, un silencio de humanidad...

Esa mística que se contagia y nos deja en una actitud totalmente contemplativa, con cierta congoja.
Con cierta culpa colectiva...
avergonzados pues seguimos repitiendo la historia.

4 comentarios:

Metztli dijo...

Que bellas palabras, con mucho sentimiento junto a esta música tan linda. La verdad que si se contagia ese misticismo que rodea la cultura inca.
Durante mi trekking me dediqué a tomar pequeñas porciones de tierra las cuales iba guardando en un botecito que compré, hecho a mano y pintado con motivos incas, también del reloj solar (intihuatana)para llenar de un poco de energía del lugar junto a un par de hojas de coca. Mi pequeño homenaje a la pachamama. Botecito que aun guardo para tener mas cerca de mi esta tierra que tantas emociones me hizo sentir.
Me llevé un poquito de Perú a mi país para sentirme mas cerca.

Un abrazo.

media luna dijo...

Decir Machu Picchu, es decir futuro. Un futuro que hoy veo imposible pero que al menos me queda el consuelo de que esa tierra, esa magia, esa música... seguirá por siempre allí.
Si mi futuro existiera, seguro una parte de él llegará hasta allí. De momento sólo llegan mis sueños.
La envidia es muy mala, lo sé, pero ¡qué envidia!
Besos.

Vivian dijo...

Lindos colores, y hermoso texto. Creo que naciste para volar a tus anchas Camarandante.
Un beso

Te-Pito-O-Te-Henua dijo...

Machu Picchu es pasado, presente y futuro ...
Un beso, Enrique.
Sill