jueves, 2 de abril de 2009

En el silencio de un santuario



Todos, absolutamente todos, caminamos por la niebla y fue cuando descubrimos, detrás de un velo, la ciudad tan esperada, tan buscada, con tanta historia, con tanta mística...

Nadie habló en un principio, el emotivo silencio fue nuestra forma de comunicarnos...
Allí estábamos contemplando la maravilla.

La sensación mía, aparte de una congoja emocionada, era la de estar ante un imponente santuario universal.
Así lo viví yo, así veía a gentes de todas las naciones en actitudes que se me hacían similares a la mía.
Esto no es un paseo, no es solo turismo.
Es como tocar con nuestras manos, casi en el cielo, nuestra propia esencia...
Nuestra humanidad desconocida...
es abrir los ojos e intentar pedir perdón...



4 comentarios:

Maria Luisa dijo...

Gracias por compartir ese momento con nosotros.
Es emocionante, especial, único.

Gracias por dejarme viajar con vosotros.

Os quiero a todos.

Besooooooooos

Camarandante dijo...

Claro que si Ma Luisa!!

UN MOMENTO ÚNICO!

BESOS

©tossan dijo...

Sim, sublime o passeia e tuas fotos! Abraços

La sonrisa de Hiperión dijo...

Que geniales las fotos....
Saludos!